Prestadores del PAMI señalan una situación crítica

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Representantes de la Confederación Argentina de Prestadores de Salud (CAPS) informaron que no han recibido respuestas adecuadas de las autoridades, y que el aumento de aranceles es la única herramienta disponible para enfrentar la crisis financiera del sector. Según indicaron, esto pone en riesgo la continuidad de los servicios brindados a los afiliados del PAMI.

La situación del PAMI a nivel nacional sigue generando incertidumbre, en un contexto marcado por recortes en servicios. A pesar de los cambios en el directorio y en las agencias de todo el país, la actual negociación paritaria con los prestadores ha puesto en relieve la necesidad urgente de actualizar los valores del organismo. En un comunicado, la CAPS destacó que «en lo que va de 2026, las actualizaciones arancelarias del PAMI han alcanzado, en el mejor de los casos, un 9%, y en muchas prestaciones han sido nulas». Esto contrasta con la inflación acumulada del 21,3% hasta agosto, dejando a las instituciones en una situación precaria donde han tenido que cubrir con recursos propios el aumento de salarios, medicamentos, insumos y demás gastos.

Al evaluar la gestión actual, la CAPS remarcó que «esta situación se suma al rezago histórico»: desde diciembre de 2023 hasta julio de 2026, la actualización de las prestaciones del PAMI fue del 110,55%, frente a una inflación del 241% en el mismo período.

Además, los responsables de los servicios de salud aseguraron haber mantenido múltiples conversaciones con las autoridades del Instituto, donde se ha expresado la necesidad de una actualización arancelaria para todas las prestaciones, como condición esencial para negociar un nuevo aumento salarial. Actualmente, la CAPS se encuentra en una negociación paritaria activa con el gremio de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA).

Desde la CAPS lamentaron que «hasta el momento no hemos recibido confirmación por parte del Instituto acerca de la actualización de los aranceles, ni sobre su magnitud o calendario». Alertaron que «bajo estas condiciones, la situación se vuelve insostenible. Los salarios representan más del 70% del costo de las prestaciones, y su evolución queda determinada por el convenio colectivo, no por cada institución en particular».

Con esto en mente, enfatizaron que «el aumento de aranceles es la única variable que puede equilibrar la situación». Sin una decisión del Instituto, será inviable realizar los aumentos salariales exigidos por la paritaria para muchas instituciones, poniendo en riesgo tanto la continuidad de los servicios a los afiliados del PAMI como la supervivencia de varias organizaciones, en particular las de menor escala y las ubicadas en el interior del país.

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