En el barrio Kennedy de la capital, la Escuela Ejército Argentino fue sede de un encuentro de Juegos Motores. El evento, coordinado por la Dirección de Educación Física en conjunto con la Dirección de Nivel Primario, se centró en una jornada destinada a estudiantes desde el nivel inicial hasta el sexto grado.
La propuesta de “Juegos Motores” se desarrolló a través de seis estaciones rotativas donde los niños trabajaron sus capacidades físicas bajo la supervisión de docentes especializados. De forma paralela, la institución llevó adelante talleres de mediación y reflexión, contando con la participación de equipos del Ministerio de Educación, el área de trayectorias escolares, el programa Escuelas Leen y la colaboración de la Escuela Especial Elsa Ruggeri de Fabio.
Con una matrícula aproximada de 501 alumnos distribuidos en los turnos mañana y tarde, la jornada buscó no solo el fomento de la actividad física, sino también la construcción de una convivencia pacífica y el fortalecimiento de lazos entre la escuela y las familias.
Adriana Cruz, directora de la escuela anfitriona, detalló: “Hoy estamos llevando a cabo una jornada recreativa sobre mediación con la participación de diferentes actores invitados desde el Ministerio de Educación, desde la Escuela Especial Elsa Ruggeri de Fabio, desde el área de trayectorias escolares, también del programa Escuelas Leen. Es muy satisfactoria por el tema de los vínculos, por el tema de cómo nos relacionamos también, tanto los alumnos como los docentes”.
Por su parte, Ariel Córdoba, de la Dirección de Educación Física, destacó: “Esta intervención es una jornada de juegos motores, para toda la escuela, desde nivel inicial hasta sexto grado, con el objetivo de trabajar habilidades motrices, habilidades básicas, y también fomentar la actividad física. Estamos con seis estaciones en este momento rotativas, donde cada profe está a cargo de un grupo y es el encargado de hacer rotar a los chicos”.
Por último, María Luisa Soraire, dijo: “Hoy estamos acompañando a la Escuela Ejército Argentino en una jornada de reflexión con diferentes talleres, destinados a los niños con una jornada recreativa y acompañando a los docentes en una jornada destinada para reflexionar sobre la sana convivencia y, sobre todo, pensar en que juntos podemos construir una escuela en paz. Es superimportante porque así nosotros podemos construir ese vínculo tan necesario entre la escuela y la familia. Hoy la escuela está abierta para fortalecer el lazo con la familia y buscamos que las familias estén dispuestas a acompañar este proceso de enseñanza-aprendizaje con los docentes, con sus hijos”.




