Luego de dos años atravesados por la guerra, Belén volvió a vivir una Navidad festiva, con desfiles, música y una masiva participación de vecinos y peregrinos. Las celebraciones se desarrollaron en un contexto de tregua en la Franja de Gaza, lo que permitió recuperar un clima de alegría en la ciudad donde, según la tradición cristiana, nació Jesucristo, informó Noticias Argentinas (NA).
Durante la jornada, jóvenes palestinos desfilaron al ritmo de tambores por las calles del casco histórico, mientras cientos de personas se concentraron en la Plaza del Pesebre, epicentro de los festejos. Allí, familias enteras se reunieron para presenciar el paso del grupo scout salesiano y compartir una celebración que había sido suspendida o reducida en los últimos años por el conflicto bélico, consignó NA.
Uno de los principales símbolos de la jornada fue el gran árbol de Navidad, decorado con esferas rojas y doradas, que brilló junto a la Iglesia de la Natividad, basílica del siglo IV construida sobre la gruta que la tradición identifica como el lugar del nacimiento de Jesús. En ese templo, el patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, presidió la tradicional Misa del Gallo, tras haber visitado previamente Gaza.
En paralelo, el papa León XIV renovó su llamado a una tregua global por Navidad, invitando a respetar al menos un día de paz en todo el mundo. Mientras tanto, los habitantes de Belén, cuya economía depende en gran parte del turismo religioso, esperan que el regreso de las celebraciones impulse nuevamente la llegada de peregrinos y devuelva dinamismo a la ciudad santa, destacó Noticias Argentinas (NA).




