La Mona Jiménez y el secreto de su relevancia: ‘Me alegra ver que hay una nueva generación de jóvenes que me siguen’

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En el exterior, miles de personas aguardaban con entusiasmo la llegada de Carlos “La Mona” Jiménez, quien, en un camerino del Palacio de los Deportes, estaba listo para salir al escenario. Con sus características melenas, cadenas, camiseta negra y pantalón rojo, el artista recibió a un cronista de Tendencia de Noticias, acompañado de su fotógrafo, un asistente y algunos miembros de su equipo de seguridad.

Este fue el tercer encuentro entre ellos durante las visitas del cantante a la provincia. La confianza generada en charlas anteriores permitió iniciar la conversación sin rodeos. La primera referencia fue el barrio cercano de Villa 9 de Julio, donde creció su padre. “Al lado de donde vivía mi papá, en Villa 9 de Julio”, respondió rápidamente, reflejando su conexión con sus raíces.

Jiménez expresó su entusiasmo por compartir otra noche con sus fanáticos, resaltando el afecto que recibe en cada presentación. “La gente es amorosa”, subrayó, refiriéndose a su público leal que viaja desde diferentes partes del país para disfrutar de sus espectáculos.

Además, el artista enfatizó la importancia de que todos se diviertan sin inconvenientes. Es consciente de que muchos seguidores llegan temprano, esperan durante horas y desean bailar hasta la madrugada. Para él, la fiesta debe ser un momento de alegría y conexión.

La conversación se trasladó a su trayectoria y los años en el escenario, donde la característica humorística de Jiménez se hizo presente. Entre bromas sobre su edad, recordó que se acerca a los 75 años y a seis décadas dedicadas al cuarteto. “Un tipo que va a cumplir 75 años y tiene 60 años de cuarteto”, bromeó, insinuando que casi nació cantando. “Nací de la panza de mi madre cantando cuarteto”, agregó entre risas.

A pesar de su legado, el cantante se mostró optimista respecto a la actualidad, afirmando que está feliz y contento por la nueva generación de jóvenes que lo siguen. Mencionó a niños de “siete, ocho, nueve años” que conocen sus canciones y desean acercarse para saludarlo.

Esta conexión intergeneracional le sorprende. Muchos de esos jóvenes no habían nacido cuando La Mona ya era una figura popular, pero conocen sus temas y esperan con emoción verlo en vivo.

Para ilustrar este fenómeno, recordó un encuentro en el hotel donde se hospedaba, donde un pequeño fan se emocionó tanto que lloraba por conocerlo. Jiménez decidió salir a saludarlo y descubrió a más de 100 personas esperándolo. “Eso no importa, lo importante es la gente”, enfatizó, resaltando la importancia que otorga a sus seguidores.

El cantante se esfuerza por interactuar con aquellos que aguardan pacientemente por una foto o un saludo. No le gusta prometer encuentros y luego decepcionarlos. Compartió que saludó a sus fanáticos tanto en el aeropuerto como en el hotel, tomándose numerosas fotografías.

Esa cercanía, incluso tras años de éxito, ayuda a entender su impacto. Detrás de cada solicitud hay alguien que ha viajado, esperado o soñado con conocerlo. Siempre que puede, intenta devolver ese afecto.

La conversación también abarcó su colaboración más reciente con Abel Pintos en la canción “Aire”. Jiménez se mostró entusiasmado por esta experiencia, recordando que, aunque conocía a Pintos, su relación se hizo más estrecha cuando coincidieron en un programa de televisión.

Este encuentro también le permitió reflexionar sobre los cambios generacionales y las maneras de comunicarse. Reconoció que no siempre está al tanto de las expresiones actuales de los jóvenes. “Uno tiene 75 años y no está comunicado con la nueva era”, comentó, admitiendo que los jóvenes manejan un lenguaje muy diferente al suyo, aunque ve esto como un cambio natural entre generaciones.

La Mona no parece preocuparse por adaptar su forma de comunicarse. Habla como siempre, con su estilo espontáneo y cercano, lo que le permite conectar con personas de diversas edades y antecedentes.

Mientras se acercaba el final de la conversación, afuera el público continuaba aguardando su aparición. Antes de despedirse, La Mona dejó un mensaje especial: “Quiero decirle a la gente tucumana que acá vivió y nació mi papá, y yo tengo sangre tucumana. Lo llevo en el alma, en mi corazón. Por eso amo Tucumán”.

“¡Viva Tucumán y viva el cuarteto! Un beso, de corazón a corazón”, concluyó, mirando a la cámara de Tendencia de Noticias.

Después vinieron los saludos, un abrazo y las fotografías para immortalizar el encuentro. Este fue el tercer encuentro con La Mona en sus visitas a la provincia, y cada ocasión trae algo único: la oportunidad de descubrir, tras el personaje que moviliza multitudes, a un hombre que se emociona con las historias de sus seguidores y con los recuerdos familiares.

Minutos después, La Mona subió al escenario del Palacio de los Deportes, con su característica vestimenta y saludando a la multitud mientras comenzaban a sonar los acordes de “Callejera”. La fiesta continuó, pero antes de que comenzara, el artista había compartido una confesión que revela parte de su conexión con el público: después de casi seis décadas de carrera, sigue encontrando en el cariño de la gente una de sus mayores alegrías.

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