La provincia de Tucumán atraviesa una profunda crisis en su sistema de seguridad social, marcada por una pérdida neta de más de 52.000 beneficiarios de obras sociales desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Este fenómeno se inscribe en un contexto nacional alarmante, donde 1.246.285 personas se quedaron sin cobertura de salud privada (incluyendo prepagas y mutuales), elevando la proporción de la población que depende exclusivamente del sistema público del 32% al 35,6%. La imposibilidad de sostener los aportes, producto de la caída del empleo y la desregulación de precios, generó una presión sin precedentes sobre los hospitales y centros de atención primaria, afectando con especial severidad a los menores de edad y a los sectores laborales más vulnerables.
Los datos específicos de la provincia revelan un retroceso significativo en el acceso a la salud. Según registros oficiales de la Superintendencia de Servicios de Salud, a fines de 2023 Tucumán contaba con 620.371 personas con obra social, cifra que para mayo de 2026 se desplomó a 567.535 afiliados, lo que representa una diferencia neta de 52.836 personas (-8,51%).
El impacto no fue uniforme, al mostrar una marcada brecha de género y generacional:
Género: El descenso fue más severo en la población femenina, con una caída del 10,76%, frente al 6,2% registrado en los hombres.
Niñez y Adolescencia: Las franjas etarias más golpeadas fueron los niños de 10 a 14 años, con un descenso del 25,13% (más de 10.500 afiliados menos), y los jóvenes de 15 a 19 años, con una baja del 23,8%.
A nivel país, la crisis se explica fundamentalmente por la pérdida de empleos registrados y el desbalance de precios. De acuerdo a un informe del Instituto Argentina Grande, entre las principales obras sociales nacionales, el retroceso de beneficiarios fue drástico desde noviembre de 2023:
OSECAC (Comercio): Registró una caída del 20,2%.
OSPeCon (Construcción): Sufrió una baja del 25,4%.
OSPRERA (Trabajadores rurales): Perdió el 15,9% de sus afiliados.
OSPCN (Estatales): Reportó una reducción del 19,1%.
La única excepción notable en este panorama fue OSDEPYM, la obra social de los monotributistas, que incrementó sus afiliados en un 154%, impulsada por el crecimiento de este segmento de trabajadores independientes en detrimento del empleo en relación de dependencia.
El factor económico fue determinante para el desgranamiento de los padrones. Con la desregulación de precios establecida en el Decreto 70/2023, las cuotas de las prepagas aumentaron un 460%, superando ampliamente la inflación acumulada del 320% en el mismo período. A esto se suma la pérdida de 235.000 empleos privados registrados, lo que arrastra automáticamente al trabajador y a todo su grupo familiar fuera del sistema solidario de salud.
La situación es particularmente crítica para la juventud. Actualmente, el 49,9% de los jóvenes de entre 15 y 29 años carece de cobertura y depende exclusivamente de la salud pública, lo que representa un aumento de 438.790 jóvenes en esa condición desde fines de 2023. Solo en el último trimestre analizado de 2026, más de 231.000 personas en todo el país pasaron a presionar sobre el sistema de salud pública, un sector que hoy debe atender a más de 10,6 millones de argentinos con recursos que no crecen al mismo ritmo que la demanda.




